Importación IA: cómo funciona y qué revisar

IAfuncionalidad

La importación IA de Cookfolio sigue siempre las mismas cuatro etapas, venga la receta de una foto o de un enlace: se comprueba el archivo, se extrae su contenido, un modelo lo estructura en título, ingredientes, pasos y tiempos, y el resultado se abre en una pantalla editable. Nada se guarda hasta que usted pulsa guardar. La IA transcribe, no inventa: un tiempo de cocción que no figura en la fuente se queda vacío.

Qué ocurre entre su archivo y la receta guardada

Verificación. El tipo real se lee en la firma binaria del archivo, no en su extensión, y se coteja con una lista cerrada: JPEG, PNG, WEBP, PDF, Word (DOCX) y TXT. Topes: 10 MB para imágenes, 20 MB para PDF y Word, 5 MB para texto.

Preparación. Las fotos se recodifican, se reorientan y se reducen a 2048 px en el lado largo. Un PDF pasa por dos canales, su capa de texto y su primera página renderizada como imagen: por eso un escaneado sin capa de texto puede funcionar. Un Word solo pasa por extracción de texto, así que las imágenes de un .docx se ignoran.

Estructuración. El modelo recibe el contenido con instrucciones fijas y devuelve un objeto de forma fija: título, descripción, porciones, tiempos, calorías, ingredientes divididos en cantidad / unidad / nombre, pasos ordenados con títulos de sección opcionales, etiquetas y la posición de una foto del plato.

Revisión. Ni opcional ni un trámite: el resultado se abre en «Revisar receta», todo es editable y la receta llega a su recetario solo cuando usted pulsa guardar. La IA propone, usted valida.

Un solo motor, varias puertas de entrada

Hay cinco puntos de entrada: foto, archivo, texto pegado, enlace y, en Pro, importación masiva de una colección. Y un enlace no es un camino, sino una bifurcación.

  • Un sitio de recetas. La aplicación busca primero los datos estructurados que la mayoría de webs de cocina publican. Si encuentra título, un ingrediente y un paso, construye la receta con ellos, sin IA. Solo si faltan se entrega la página al modelo, como detalla importar una receta desde una web.
  • YouTube. El vídeo se analiza por imagen y por sonido, no solo por su descripción, hasta 30 minutos y solo si es público: importar desde YouTube.
  • TikTok, Instagram y Facebook. Se lee primero el pie de publicación, donde suelen estar los ingredientes y las cantidades; solo se recurre al vídeo cuando no basta, con un tope de 10 minutos: TikTok, Instagram y Facebook.
  • Pinterest. No se usa IA sobre el pin: se sigue su enlace saliente hasta la página de origen y se importa como una web, según importar desde Pinterest. Un pin sin enlace saliente falla con un mensaje claro, no con una receta inventada.

X (Twitter) y Threads no son compatibles: pegue el texto o una captura.

La regla del modelo: transcribir, nunca inventar

Una sola instrucción gobierna la extracción: el modelo es un transcriptor, no un cocinero, y ante la duda deja el campo vacío. Un tiempo de preparación o un número de porciones ausentes se quedan vacíos en vez de estimarse. Las calorías nunca se calculan, solo se copian si la fuente las indica, y no se añade un «precalentar el horno» que nadie escribió.

Las unidades se normalizan sobre una lista cerrada de 18 códigos, entre ellos g, kg, ml, l, cucharadita, cucharada, taza, oz, lb, unidad, pizca y diente. Las abreviaturas de otros idiomas se mapean sobre ella: «c. à s.» y «EL» pasan a cucharada, «cdta» y «cucchiaino» a cucharadita, una «gousse» o «Knoblauchzehe» a diente. Y la unidad siempre se separa del nombre del ingrediente.

La receta tampoco se traduce: una alemana importada desde una interfaz en español se queda en alemán, porque traducir es reescribir y una cantidad reescrita es una cantidad que nadie ha comprobado. Mejor un campo vacío que usted rellena que un valor verosímil que jamás cuestionaría.

Dónde tropieza la extracción

Letra pálida o apretada. Las fotos se reducen a 2048 px, y un lápiz claro sobre papel cuadriculado pierde definición. Llene el encuadre, con luz plana y sin reflejos, y con los ingredientes y los pasos en la toma.

Cantidades implícitas. «Un vaso de harina» o «sal al gusto» no llevan número ni unidad de la lista: la línea se conserva, la cantidad se queda vacía. Es la regla de no inventar haciendo su trabajo.

Ingredientes en columnas o en tabla. El orden de lectura puede desordenarse y una cantidad acabar pegada al ingrediente equivocado. Es el fallo más frecuente en escaneos de revista: la lista merece la primera lectura.

Una importación, una receta. Una página con dos variantes o un PDF con treinta recetas no se dividen solos: divida usted la fuente.

Vídeos mudos. Un montaje con música, sin pie ni texto en pantalla, no deja nada que transcribir: la aplicación responde «esto no parece una receta».

Muros de acceso. Tras un login o un muro de pago no hay nada que abrir: pegue el texto.

Qué revisar primero, por orden de prioridad

  1. Cantidades y unidades, ingrediente por ingrediente. Es donde el error cuesta más, porque cambiar luego las porciones escala todas las cantidades. Vigile las unidades coladas en el nombre y las cantidades vacías.
  2. Porciones. Todo se escala desde esa cifra: compruebe que coincide con la fuente, y rellénela si volvió vacía.
  3. Orden y división de los pasos. Que dos pasos no se hayan fusionado, y que los títulos tipo «la masa» hayan caído donde toca.
  4. Tiempos. Suelen estar vacíos porque no estaban escritos. Rellénelos si los conoce.
  5. La foto. Si la imagen de origen mostraba el plato terminado, se recorta y se precarga; puede sustituirla o quitarla.
  6. Título y etiquetas. Lo más rápido de corregir, y sus búsquedas se apoyan en las etiquetas.

También son editables la descripción, las calorías, sus notas y la URL de origen.

Cuotas, importaciones fallidas y lo que cuesta cada una

El plan gratuito da 5 recetas y 5 importaciones IA de por vida, todas las fuentes incluidas: es un cupo vitalicio, no se recarga cada mes. Importar una página de blog o un pin de Pinterest gasta un crédito igual que un vídeo, aunque a menudo no usen IA.

Y una importación fallida no consume crédito: el contador solo avanza con una extracción correcta. Hay además dos topes antiabuso que un uso normal no roza: cinco segundos entre importaciones y 100 al día.

Pro, a 4,99 € al mes o 39,99 € al año, levanta ambos límites y desbloquea la importación masiva de una colección Paprika (.paprikarecipes) o Mela (.melarecipes), hasta 600 entradas, fotos incluidas, y 150 MB. Family, a 6,99 € al mes o 59,99 € al año, cubre hasta 4 cuentas que comparten recetas, planning y lista de la compra en tiempo real, cada una con su login. Hace falta conexión a internet, no hay modo sin conexión, y estos son los importes de web y Android: desde iPhone rige el precio local de la App Store.

Conseguir un buen resultado a la primera

Una receta por archivo. Prefiera un documento con capa de texto real antes que la foto de una pantalla. En un enlace, copie la URL directa de la receta, no una portada, y compruebe que abre sin login. En una publicación social, despliegue el pie truncado con «más» antes de capturar, y compruebe que la cuenta y la publicación son públicas. Al pegar texto, incluya título, ingredientes y pasos, pero evite volcar una página entera con sus menús y comentarios. Si falla un vídeo, pegue su descripción.

Y si tiene una receta que da por perdida, es la que merece una de sus importaciones gratuitas: un intento fallido no cuesta nada.

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