Ajustar porciones de una receta sin estropearla

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Multiplique cada cantidad por las porciones que quiere dividido entre las que indica la receta: de 4 a 6 personas eso es ×1,5, así que 200 g de harina pasan a 300 g. Cookfolio hace esa parte por usted. Lo que arruina la cena es lo que se niega a seguir la proporción: huevos, sal, levadura, molde, tiempos. Eso pide criterio de cocinero, no calculadora.

La multiplicación es la parte fácil

El factor es siempre el mismo: porciones deseadas entre porciones originales. Una receta para 4 con 200 g de harina se convierte en 500 g para 10 (×2,5). Esta regla lineal se cumple de verdad en el grueso de una receta: harina, azúcar, líquidos, grasas, carne, verduras, legumbres.

Por encima de ×4 o por debajo de ×0,25, en cambio, ya no está escalando una receta, está reescribiéndola, así que asuma que la primera vez será una prueba.

Los ingredientes que no se dejan dividir

Los huevos primero, el obstáculo más frecuente. Un huevo L sin cáscara pesa unos 50 g (yema 18 g, clara 33 g). ¿Le salen 2,5 huevos? Bata 3 y pese 125 g. ¿Quiere la mitad de una receta de 3 huevos? Bata uno y use unos 25 g.

Redondear hacia arriba “porque es más cómodo” es mala idea en un bizcocho: el huevo es estructura y líquido a la vez, y uno de más en una masa pequeña da una miga húmeda y gomosa. Otros indivisibles habituales: las hojas de gelatina (péselas, suelen ser de 2 g), las especias enteras, la vaina de vainilla, la lata de 400 g de tomate y la pastilla de caldo.

En la app, un ingrediente escrito sin número (“sal”, “aceite de oliva”) se queda como está al cambiar las porciones. Pero “3 huevos” se multiplica como cualquier otro, así que en pantalla verá 2,5 huevos: la app no puede saber que un huevo es indivisible, y ese es justo el momento de sacar la balanza.

La sal y las especias se prueban, no se multiplican

Sal, pimienta, guindilla, ajo, especias potentes (clavo, canela, comino, cayena), laurel, anchoa, salsa de pescado y alcohol no siguen la proporción. Al escalar hacia arriba, empiece en torno al 60 o 75 % de la cantidad proporcional y corrija al final probando: la intensidad percibida no sube al ritmo del volumen, y la sal es irreversible. Al reducir a la mitad un plato que ya era suave, tampoco divida la sal a ciegas.

Una excepción imprescindible para quien hornea: en pan y en cualquier masa gobernada por porcentaje panadero, la sal SÍ escala de forma lineal, entre el 1,8 y el 2,2 % del peso de la harina, porque ahí controla la fermentación y el gluten en lugar de sazonar. El 60 o 75 % es un punto de partida para probar, nunca una ley.

Repostería: levadura y molde, dos trampas distintas

La levadura química no escala de forma lineal en multiplicaciones grandes. Como referencia, 1 cucharadita de levadura en polvo por cada 120 a 130 g de harina, y 1/4 de cucharadita de bicarbonato por cada 120 g cuando hay un ácido. Al doblar o triplicar, quédese en el 75 u 85 % de lo proporcional: un exceso hace que la masa suba rápido, se sobreexpanda y se hunda, y deja un regusto jabonoso. La levadura de panadería tampoco es lineal, porque una masa el doble de grande conserva su calor y fermenta antes. Mire la masa, no el reloj.

El molde se calcula por superficie, con el área de la base, pi × r²: 20 cm = 314 cm², 22 cm = 380 cm², 24 cm = 452 cm², 26 cm = 531 cm². Pasar de 20 a 24 cm no pide “un poco más” de masa: pide ×1,44. De 20 a 26 cm, ×1,69.

Para doblar un bizcocho, mejor dos moldes del tamaño original que uno grande: horneado y miga siguen siendo previsibles. Con un solo molde más alto, baje el horno entre 10 y 15 °C y alargue el tiempo comprobando el centro.

Los tiempos dependen del recipiente, no de los comensales

El tiempo de cocción lo manda el grosor y la superficie expuesta, no la masa total.

Guisos y estofados. Doblar la cantidad no dobla la cocción: tarda más en alcanzar la temperatura y luego el chup-chup es casi el mismo. Compruebe la carne, no el reloj.

Asados. Dos pollos de 1 kg tardan aproximadamente lo mismo que uno, porque el grosor no ha cambiado. Cocine a temperatura interior.

Reducción. Una salsa reduce por su superficie expuesta. El doble en la misma cacerola es una capa más profunda sobre la misma superficie: la reducción tarda bastante más y la salsa puede quedar más líquida de lo previsto. Use una cacerola más ancha.

Dorado y sellado. El fallo más común al doblar una receta. El doble de carne o de champiñones en la misma sartén baja la temperatura y suelta agua más rápido de lo que puede evaporarse: el alimento se cuece al vapor en vez de dorarse. Trabaje por tandas.

Por eso Cookfolio escala la lista de ingredientes y deja intactos los tiempos escritos en los pasos.

Qué hace la app y qué sigue decidiendo usted

Junto al número de porciones hay un control con + y -. El mínimo es 1 porción, no hay máximo, y solo aparece si la receta indica porciones. Al cambiarlo, las cantidades numéricas se multiplican en vivo por el factor, con un máximo de 2 decimales y sin ceros finales: 2,50 se lee 2,5 y 2,00 se lee 2.

Dos límites: el cambio es una vista de lectura y no reescribe la receta guardada; y no se traslada al modo cocina, cuyo panel muestra las cantidades almacenadas. La unidad, en cambio, sí acompaña: en cuanto mueve las raciones, 1000 ml se muestra como 1 L y 1250 g como 1,25 kg. Con las raciones sin tocar no se cambia nada, así que una receta escrita en ml se queda tal como la escribió. El ascenso solo llega a la unidad mayor de la misma familia, de modo que 500 ml nunca se convierte en 50 cl.

En la lista de la compra el recorrido es otro: las cantidades de las comidas planificadas se escalan a las porciones elegidas, se redondean a 0,1 y luego se fusionan los duplicados por nombre de ingrediente, incluso entre unidades compatibles (ml/cl/dl/l, g/kg, cucharadita/cucharada/cup/fl oz, oz/lb). El límite duro: solo se convierte volumen a volumen o masa a masa. De cups a gramos es imposible, porque depende de la densidad del ingrediente; las tablas están en la guía de conversión de cups a gramos. Unidades como “unidad” o “pizca” no se convierten nunca, y no hay cambio automático de sistema de unidades según el idioma o el país.

La app se encarga de la aritmética; usted, del criterio. Le imprimirá tan tranquila 2,5 huevos.

La lista de comprobación

  1. Lea la receta entera antes de nada.
  2. Compruebe con la regla de la superficie que el molde, la olla y el horno dan la talla.
  3. Multiplique el grueso de los ingredientes por el factor.
  4. Pese los huevos a unos 50 g cada uno en lugar de redondearlos.
  5. Quédese en el 60 o 75 % en los condimentos y corrija probando al final.
  6. Tome el 75 u 85 % en levadura química por encima de ×2.
  7. Ignore el tiempo impreso y cocine a temperatura interior o a color.
  8. No sobrecargue la sartén: trabaje por tandas.

El plan gratuito son 5 recetas y 5 importaciones de por vida, con todas las fuentes contando por igual: importar desde un blog o desde Pinterest gasta un crédito. Pro cuesta 4,99 €/mes o 39,99 €/año; Family, 6,99 €/mes o 59,99 €/año para hasta 4 cuentas que comparten recetas, planificación y lista de la compra en tiempo real.

Se importa desde foto, PDF, Word, texto, cualquier web de recetas, YouTube, TikTok, Instagram, Facebook y Pinterest, y el resultado siempre se muestra para revisarlo antes de guardar. Ese es también el momento de corregir un número de porciones que la fuente traía mal, del que dependen todos los cálculos posteriores y la planificación de la semana.

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